Resumen 2015-2016

TEMPORADA 2015-2016

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Tras una nefasta temporada en lo deportivo y lo económico, el FC Cartagena parecía tener vida tras la llegada en abril de 2015 del grupo inversor encabezado por Paco Belmonte. Con su llegada se pudo hacer frente a pagos pendientes y poder terminar la temporada, sobre todo pagar muchas nóminas de los futbolistas. La continuidad de este grupo inversor estaba condicionada a la salvación deportiva del equipo, la cual se logró in extremis en la promoción de permanencia ante Las Palmas Atlético.

Javier Martínez y Javier Marco, de Sporto Gol Man 2020, abrieron la puerta a Belmonte para que llevara la gestión del club y salvar la temporada pero los dueños de las acciones y del club seguían siendo los valencianos. El siguiente paso era el traspaso de la propiedad y entonces llegamos al mes de junio de 2015 y a la guerra civil que se instauró en el fútbol local.

La primera semana de junio Paco Belmonte confirmó que fueron informados sobre una novedad en la deuda del club. Sporto les dijo en abril que la deuda rondaba los tres millones de euros, pero en junio se actualizó la cifra a cinco millones; esa diferencia de dos millones era la deuda generada por Paco Gómez antes de la conversión en Sociedad Anónima Deportiva. Belmonte anunció rueda de prensa para el lunes 8 e informar de todos los detalles.

En la rueda de prensa del 8 de junio de 2015 Paco Belmonte anunció que la deuda del club eran cinco millones de euros y que el grupo al que representaba no podía asumir tal cantidad. Y sorprendió a todos convocando un referéndum dos días más tarde en el que solicitaba a los abonados su opinión acerca de continuar con el club y su deuda, o empezar desde cero con un club saneado y adquiriendo una de las plazas de segunda división B que iban a quedar desiertas. El referéndum en cualquier caso no sería vinculante pero hubiera sido la voz autorizada de la afición. Aún así el adlátere de Belmonte en ese momento, Deseado Flores, informó que en caso de crearse un nuevo club habría procesos de creación de nuevo escudo y demás por lo que parecía estar todo contemplado.

Tal fue el revuelo del anuncio del referéndum que tuvo que aplazarse por la oposición de parte de la afición y sobre todo de la Federación de Peñas, que mandó un comunicado exponiendo varios motivos para el aplazamiento e intentar todas las vías posibles para la salvación del club. Pero el tiempo corría, el único que había mostrado interés en entrar en el Cartagena era Belmonte y quedaban veinte días para desembolsar los más de 700.000 € para pasar el 30 de junio y evitar el descenso administrativo.

Lo que vino después fue una «guerra civil» en los medios de comunicación, y en las redes sociales entre aficionados que defendían que se estaba intentando dejar morir intencionadamente al club para empezar desde cero con otro proyecto; y los que creían que la deuda era demasiado grande y la opción del nuevo club era la única viable para seguir compitiendo en segunda división B. Y por el camino quedaron muchas declaraciones, algunas de personas públicas del mundo del fútbol que dejaron mucho que desear.

Mientras todo eso ocurría el trabajo en los despachos no paró, y se intentó recurrir la deuda para que el importe fuera menor. Los nuevos inversores vieron que su propuesta de referéndum quizás no había sido la más acertada por el revuelto que estaba tomando la situación; aunque estimaron estar en su derecho legítimo de consultar a la afición y poder empezar un nuevo proyecto sin tener que pagar las deudas generadas por los anteriores propietarios.

Pronto empezaron a llegar buenas noticias; uno de los pocos aciertos de Sporto sino el único, colaboró a mejorar la situación. El club estaba en concurso de acreedores y por este motivo el Cartagena quedó exento de pagar el aval de 200.000 € a la RFEF; por lo que el importe que debía abonar el 30 de junio se redujo a 410.229 €. Días más tarde las alegaciones presentadas ante la AFE también dieron resultado y la deuda se redujo hasta los 318.000 €. En cuestión de dos semanas la cantidad a abonar para salvar la categoría se había reducido a más de la mitad.

El 20 de junio se anunció la compra del club por parte del nuevo grupo invesor que convierte a Paco Belmonte en nuevo propietario del club. Aún así los días pasaban y el dinero seguía sin llegar, lo que creó una incertidumbre acerca de si el proyecto iba a ser viable o no. El día 25 Pedro Cordero, que fuera jugador de Cartagena FC y FC Cartagena, anunció en rueda de prensa que estaba dispuesto a pagar y hacerse con el club en caso de que Belmonte no pudiera. Al día siguiente un comunicado oficial del club informó del nuevo organigrama del club que dejaba a Deseado Flores como nuevo presidente ejecutivo y que se abonaría la cantidad sin ningún problema.

El día 28 el FC Cartagena hizo el pago de los 318.000 € a la AFE y evitó el descenso administrativo. A partir de aquí tocaba hablar solo de lo deportivo.

Paco Belmonte había sido director deportivo de equipos como Atlético Ciudad y Sangonera Atlético, pero sobre todo ser director deportivo durante dos temporadas en el CD Leganés le había aportado la experiencia necesaria para encargarse de esta parcela en el FC Cartagena.

El primer golpe de efecto de la nueva directiva fue la contratación de Víctor Fernández como nuevo entrenador. El extremeño no tenía apenas experiencia en los banquillos, tan solo entrenó cuatro partidos para salvar del descenso a tercera división del Leganés en la temporada 2011-2012. Pero su paso como jugador se recordaba gratamente, no en vano se trataba de uno de los mejores futbolistas que habían pasado por el Cartagena. La apuesta no salió bien, y al poco de empezar la segunda vuelta llegó Alberto Monteagudo.

El Cartagena seguía en el grupo cuarto, y como no ascendió ningún equipo la temporada anterior el grupo de favoritos se amplió con la llegada del Real Murcia. Además, mucho equipo fuerte como UCAM Murcia, Cádiz, Jaén, La Hoya Lorca o Recreativo de Huelva hacían del grupo uno de los más competitivos.

La plantilla se renovó profundamente, tan solo seis futbolistas siguieron de la temporada anterior. De la temporada anterior se marcharon Germán, Tarantino, Robusté, Migue, Gato, Arcas, Chus Hevia, Carlos Martínez, Prosi y Ribas.

Belmonte fichó al cartagenero Gonzalo y pescó en Las Palmas para armar la defensa con Ayoce y Jesús Álvaro. En el centro del campo destacaron los fichajes de Cristo Martín y Rivero que procedían del Tenerife; y en ataque sobre todo la vuelta de Menudo, aparte del fichaje del goleador Montero.

Por segunda temporada consecutiva la marca toledana Joma vistió al FC Cartagena. No cambió mucho el diseño con respecto al año anterior, excepto que había más detalles blancos en la camiseta y el pantalón. La equipación de la bandera de la provincia marítima quedó relegada a tercera indumentaria tras hacer una celeste como segunda.

Primera equipación: Camiseta blanquinegra a rayas normales, pantalón negro y medias negras.

Segunda equipación: Camiseta y pantalón celestes; medias negras.

Tercera equipación: Bandera marítima, pantalón blanco y medias carmesí.

Varias empresas lucieron sus logos en la camiseta del Cartagena durante la temporada. Spar fue el patrocinador principal luciendo su logo en el pecho, mientras que Bethencourt Projetcs estuvo presente en la parte superior de la espalda y Centro Médico Virgen de la Caridad en el inferior. En el brazo izquierdo se lució el logo de Universidad Politécnica de Cartagena.

La plantilla del FC Cartagena la formaron inicialmente: Limones, Manzanares, Ceballos, Moisés (UD Logroñés), Jesús Álvaro (Las Palmas Atlético), Ayoce (Las Palmas Atlético), Gonzalo (CD Guadalajara), Candelas (Albacete Balompié «B»), Mario Sánchez (CD Olímpic de Xàtiva), Sergio Jiménez, Juanlu Hens (Girona FC), Cristo Martín (CD Tenerife), Rivero (CD Tenerife), Luque, Jonxa Vidal (Barakaldo CF), Pepe Palau (Villarreal CF «B»), Álex Jiménez (CD Plus Ultra), Menudo (UD Logroñés), Sergio García (Real Oviedo), Fede Laens (Atlético Rentistas) y Montero (Real Jaén CF).

De la cantera contaron con minutos o convocatorias el guardameta Nacho, el centrocampista marfileño Adama Fofana y el delantero Titi Sanz.

Posteriormente en el mercado de invierno llegaron Indiano (Hércules CF), Gladestony (GD Estoril) y volvió Chus Hevia (Racing de Santander); y se marcharon Jonxa Vidal al Guijuelo, Pepe Palau al Jumilla y Montero al Almería «B». No se pudo fichar a nadie.

El Cartagena disputó tan solo una competición en esta temporada: Liga.

El grupo IV de Segunda División B tenía 20 equipos, 38 partidos de liga para decidir cuatro puestos de promoción de ascenso a Segunda División. El Cartagena terminó séptimo clasificado, obteniendo plaza para Copa del Rey, y a diez puntos del playoff de ascenso.

El mejor resultado en casa fue un 3-1 ante el Mérida UD, y fuera de casa un 1-3 en Granada ante el filial nazarí. El peor resultado en casa fue un 0-2 ante el Sevilla Atlético, y fuera de casa fueron un 4-2 en Cádiz y un 3-1 en La Línea ante el Linense.

La mejor racha de victorias consecutiva fue de tres partidos, de la jornada 14 a la 16 y de la 29 a la 31. La peor racha de derrotas consecutiva fue de tres partidos; desde la jornada 21 hasta la 23. La mejor racha de partidos sin encajar ningún gol fue de cuatro partidos, de la jornada 26 hasta la 29; y la peor racha de partidos sin marcar fue de tres partidos, desde la jornada 26 hasta la 28.

La pretemporada fue muy discreta, tan solo se ganó un partido ante el Ciudad de Murcia. Aún así se conquistó de nuevo el Carabela de Plata tras vencer en los penaltis al Albacete Balompié, hacía seis años que el Cartagena no ganaba su trofeo de verano y se lo llevó por novena ocasión.

El Cartagena tuvo un comienzo de temporada muy irregular, el debut fue una derrota en casa ante el Linares Deportivo y en la segunda jornada tras caer 4-2 en Cádiz el equipo quedó colista del grupo cuarto. Por supuesto todo acababa de empezar pero la sombra de la temporada anterior estaba muy presente aún.

Después de dos empates, la primera victoria llegó en la quinta jornada tras una victoria en casa ante el filial de la UD Almería; el Cartagena ya estaba en mitad de la tabla y el juego parecía mejorar. El Efesé se convirtió en equipo de ganar en casa y perder fuera hasta que encadenó una racha de cuatro empates seguidos que lo enquistaron en zona de nadie.

A finales de noviembre se encadenaron tres triunfos consecutivos y tras vencer 2-0 a La Hoya Lorca el Cartagena se consolidó en la séptima posición, aunque el playoff estaba lejos, a ocho puntos. Llegó el gran derbi regional en buen momento para ambos, aunque el Real Murcia era líder sacando diez puntos al quinto, el buen momento de los granas fue la clave, que se impusieron 2-0 en Nueva Condomina.

En diciembre llegó al club Manuel Sánchez Breis, que se unía al proyecto de su socio Paco Belmonte. Paralelamente se vivió el momento de crisis de Víctor en el banquillo, el equipo estuvo varias semanas seguidas sin conocer la victoria; tres empates seguidos descolgaron al equipo de la cabeza, y posteriormente tres derrotas más de forma seguida incluyendo dos en casa dejaron al Cartagena en decimotercera posición a tan solo tres puntos de la promoción de permanencia.

Había que cambiar la dinámica del equipo y la cuerda se cortó por donde siempre, Víctor fue destituido como entrenador y su recambio fue Alberto Monteagudo. El técnico albaceteño tenía experiencia en banquillos difíciles como Badajoz o Cádiz, y su misión principal fue que no hubiera problemas deportivos en esta temporada; el playoff estaba a catorce puntos y nadie pensaba en eso; pero el peligro del descenso era real.

Monteagudo debuta con un empate en Almería, y la semana siguiente logra su primer triunfo con un claro 3-1 en casa ante el Mérida. El efecto del «nuevo entrenador» funcionó perfectamente, el Cartagena estuvo trece jornadas sin conocer la derrota. Tras una serie de partidos empatados, el Efesé ganó tres partidos seguidos y a finales de marzo era octavo a diez puntos de la promoción de permanencia y a trece del playoff de ascenso. Quedaban tan solo siete jornadas y la tranquilidad parecía lograda, tan solo se podia aspirar a lograr un puesto para jugar la Copa del Rey la siguiente temporada.

El Cartagena se puso séptimo tras vencer al Villanovense y una semana más tarde sexto al empatar en Lorca. Matemáticamente el equipo estaba salvado y ya no podía alcanzar el playoff de ascenso; esa relajación permitió recibir al líder, el Real Murcia, con mejores sensaciones y los de Monteagudo se impusieron 2-1 a los pimentoneros, que se dejaron el liderato en Cartagena en favor de sus vecinos del UCAM.

Para terminar, la única derrota de Monteagudo en el banquillo llegó en la penúltima jornada en Melilla, y tras un discreto empate en casa ante el San Roque de Lepe, el Cartagena terminó séptimo y logró clasificarse para la Copa del Rey de la temporada siguiente.

Una vez finalizada la temporada UCAM Murcia, Sevilla Atlético y Cádiz CF ascendieron a segunda división, todos menos el Real Murcia. El Cartagena perdía rivales duros para la siguiente temporada.

Como resumen de la temporada pondríamos un notable, el equipo venía de casi descender la temporada anterior, y este curso supuso la vuelta a la normalidad del Cartagena. Como duda siempre quedará que hubiera pasado si hubiera llegado antes Monteagudo, nunca se sabrá.